El 'top' de los vinos navarros
Pionera en el cultivo de la vid a nivel internacional e histórica punta de lanza de los vinos navarros, en sus 363 años de historia Bodegas Chivite ha sido un perfecto ejemplo a seguir. Descubran el vino más importante de la casa, un tinto que cambia la imagen de la D.O. Navarra a mediados de la pasada década de los ochenta.
Bodegas Chivite supone el mejor ejemplo del respeto por la tradición vitivinícola y de la aplicación de las técnicas elaboradoras más vanguardistas. Con unos orígenes que se remontan a 1647, desde sus inicios ha estado en manos de la familia Chivite, una de las dinastías productoras de vino más longevas de España, hoy con la undécima generación de la saga al frente de la bodega.
Vinoselección vuelve a esta importante firma para ofrecerles el vino que ocupa la cima de la pirámide de calidad, Chivite Colección 125 Reserva. Una marca que nació en 1985 para conmemorar el 125 aniversario de la bodega y que supuso una clara apuesta por los tintos navarros de calidad, cambiando la imagen de la bodega y también de la D.O. Navarra, por entonces estrechamente asociada a la producción de rosados y de unos tintos demasiado similares a los de la vecina Rioja.
Chivite Colección 125 Reserva se fundamenta en los mejores viñedos de Tempranillo,
Merlot y Cabernet Sauvignon que la saga controla en la subzona de Tierra Estella. Además, ha sido producido a partir de la cosecha 2005, calificada como Excelente por la D.O. Navarra. Tómenle el pulso a la mejor bodega navarra de todos los tiempos con el más sobresaliente vino de la bodega.
Ficha de cata de Chivite Colección 125 Reserva 2005
Color rojo cereza oscuro, con destellos granates en su ribete.
Complejo, elegante y maduro en nariz. Muestra aromas con recuerdos de especias como la pimienta y el clavo, una delicada frutosidad y unas gratas notas de la serie animal sobre un fondo balsámico.
En boca resulta sabroso y envolvente, con taninos de fruta golosos y pulidos, perfectamente ligados a los tonos especiados de su crianza y a su justa y equilibrada acidez. Retrogusto largo en el que salen las notas especiadas, de fruta licorosa y un sutil toque de tabaco y humo.
Etiqueta sobre fondo blanco, clásica pero muy elegante.